Cantante, modelo, intérprete y un referente de moda que fusiona: folklore, latinidad y maximalismo. Estefani Rivero, alias Fany Rivero, es una joven de 22 años nacida en el este de Venezuela, en Tucupita Edo Delta Amacuro, cantante e intérprete del género malagueña. Ha sabido fusionar la exuberancia y la teatralidad en cada una de sus presentaciones, emocionando a su público e impresionando con notas altas a quien tenga el privilegio de oírla.

Fotografía: Samel Navarro.
Lugar: orillas del rio Orinoco durante el florecimiento de la bora.



Sus inicios se manifestaron a los ocho años de edad, siendo parte de una coral. Destacó por su talento y sería descubierta por su profesor de canto, Ildemaro Gonzales, quien más tarde la impulsó dentro de la música llanera. Participando en escenarios pequeños, como concursos en la escuela y ferias de canto, hoy en día Fany Rivero conquista con su poderosa voz nada más y nada menos que el auditorio Oriwakanoco de Tucupita, el referente de puesta en escena más alto de nuestro estado.

Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y Fany Rivero entendió que el canto es su vida entera, pero primero se tuvo que perder para hallar quién es hoy.

“Tenía catorce años cuando, en un evento dentro del liceo, tuve que cantar. No me sentía preparada… la letra se me olvidó y me enfrenté ante el abucheo del público. Experimenté uno de los duelos más grandes de mi vida; sentí que debía abandonarlo. Sin el canto, me encontraba sin sentido en esta vida y me sumergí en una depresión terrible”.


Fue este episodio lo que haría que Fany Rivero se cuestionara: ¿qué tan grande es el espacio que ocupa el canto dentro de su vida? Y la respuesta es simple e impregnada de significado:

“Es mi razón por la cual existo en esta vida”.

Fotografía: Samel Navarro.
Lugar: Orillas del rio Orinoco durante el florecimiento de la flor de bora.



En el año 2024, Fany Rivero conoció por primera vez a “La Clínica de Canto” de Belkis del Moral. Nos relata su experiencia:

“Me encontré con el anuncio y me comuniqué con la profesora Belkis del Moral. Le envié un video cantando para que pudiese evaluarme; me dijo que tenía un gran talento. Cuando entré en La Clínica de Canto pude encontrar un círculo de confianza con personas que también amaban y defendían este arte tanto como yo; sin duda eso formó parte importante de mi regreso a la música”.

Fue así como Estefani Rivero bajó del escenario de la música llanera para dar paso a Fany Rivero, una nueva estrella que promete brillar bajo la luz del reflector dentro del género malagueña.

“En la música malagueña se encuentra una estética pasional, un ritmo que te transporta a años donde la música se vivía de verdad; se volvía la traducción del corazón, una fuerza invisible que se transmite a través de este género. Admiro los poderosos violines que me avisan que estoy a punto de cantar temas que pertenecieron a épocas importantes dentro de la música, además de la responsabilidad y la exigencia vocal para interpretar estos temas”.

Fany Rivero inspirada en las vestimentas andaluzas, diseñado por ella y confeccionado por Bernalda Diaz
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La cantante deltana se diferencia de otros artistas al contar con una herramienta poderosa dentro de este género: sus impecables agudos. Entiende la responsabilidad de poder visibilizar este género, puesto que la exigencia y la disciplina dentro del trabajo vocal en el parámetro musical son más exigentes.

¿Acaso Fany Rivero se ve reformando y dándole un nuevo ritmo a la música malagueña?

“No creo que necesite reforma; es perfecto tal cual. No me importa que no sea gustoso para los demás; de mi parte merece el respeto de preservarlas tal cual”.

Otro carácter importante que la hace distinguirse de otros artistas: Fany Rivero no se manifiesta con afán de llenar inmensos escenarios ni de ser parte de modas pasajeras o comerciales; busca prevalecer dentro de un ámbito genuino y un estilo musical de culto. Se mantiene emocional, pasional, y en vez de teatros inmensos, su objetivo es crear su propia comunidad que, como ella, valora la ardiente pasión dentro del género malagueña.

La nostalgia es un elemento con el cual la cantante se identifica y proyecta. Sus referencias dentro del mundo de la moda se inspiran en los años 60, 90 y 2000, con un fucsia casi psicodélico que la distingue, labios rojos ochenteros y el sobrio negro azabache de su pelo. En específico, hay un objeto iconográfico que define en su máximo esplendor a la artista y, más allá de cualquier concepto superficial, ella hoy le suma su propio sentido: las coronas.

“Me recuerda a mi adolescencia, representan que, aunque tenga episodios depresivos y aunque sufra derrotas, las coronas significan un elemento de victoria, algo que me recuerda que soy capaz de enfrentarme a la vida constantemente y que soy victoriosa de vivir cada día de mi vida”.

Fany Rivero en el Auditorio Oriwakanoko de Tucupita

Esto es lo que el arte significa para nosotros los artistas: consuelo, cometido y salvación… Al igual que muchos, encuentra en el escenario y en las canciones que interpreta, un espacio donde se permite ser humana, vulnerable y pasional, pero donde también convive con su fuerza, su ira y el poder de su voz.

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